jueves, 27 de marzo de 2014 0 comentarios

Crítica ''Camino'' (2008)

   



   No me importa la religión; tampoco he sabido del caso real sobre el que está basada esta historia, ni me voy a documentar sobre éste, vi la película por curiosidad, como una obra más del cine.

      No recuerdo haber asistido a una crítica tan fallida como la que Fesser plantea en su película Camino. Mediante una libérrima recreación de la historia de Alexia González (la que maltrata gratuitamente), escarnece a su familia concitando simpatías donde no las había. Se regocija en el sufrimiento de una niña al tiempo que da alguna dosis de moralina y se atreve incluso con algún gag de humor. Resulta inquietante que la planicie de sus personajes pase desapercibida a la inmensa llanura del espectador, como también rebotó en el subconsciente del pelele lo ridículo de sus planteamientos. Ya en la recta final (que dura hora y media) se repite una y otra vez dando vueltas a la misma mierda. ¡Joder! Ya me quedó claro que en el cielo se vive bien y que Jesús te ama, no hace falta decirlo treinta veces. Y para colmo le regalan a la niña un póster firmado por el mismo Jesús al que se le dedican otros tantos planos extra. 
    
      No me incordia la utilización distorsionada de una historia sobre el fanatismo religioso, realmente, lo que hace es indignarme por la manipulación tan descarada de la realidad, sin la menor vergüenza y con una propensión al teatro de marionetas que hace de esta película una muestra perfecta del mundo de los guiñoles. 

      No me caen bien los de la secta del Opus Dei pero espero cierta credibilidad a la hora de tratar el tema. El filme sí, es algo maniqueo, o más bien machacón, en sus teorías. Pero lo más molesto es lo manipulador que llega a ser a la hora de buscar la lágrima del espectador. 
      
      Dicho esto opino que la cinta es puro sentimentalismo facilón, donde una niña fuerte de espíritu resiste con estoicidad su enfermedad terminal haciendo una interpretación a lo marisol con su tómbola y sus otros grandes éxitos. El director recurre constantemente al opus, repelido por muchos, como enemigo, para que el espectador salga con un sentimiento de ira y la película no lo deje indiferente.

Especialmente vergonzoso es que se financien con nuestro dinero películas propagandísticas como esta.
sábado, 1 de marzo de 2014 0 comentarios

Crítica 'Breaking Bad' (Contiene spoilers)

Un día te levantas de la cama. Tienes 50 años. No eres feliz. Trabajas como profesor de química en un instituto donde ningún alumno se interesa por lo que intentas enseñarles. Tienes un segundo trabajo en un lavadero de coches para poder obtener dinero extra para ti y tu familia. En tu casa eres como un fantasma. Tu hijo tiene parálisis cerebral. Tu cuñado se ríe continuamente de ti en público. Por último, te diagnostican cáncer de pulmón. Y entonces, empiezas a vivir.

El espectador conoce el final desde el principio. Un hombre humillado que padece cáncer de pulmón, quiere salvar a su familia de la bancarrota que dejará por legado. Walt es un genio en miniatura perdido en la ciudad de Albuquerque, Nuevo México, pero todo su genio no le previene de sí mismo o las ramificaciones de sus actos. Culpable de secuestro, robo, asesinato, encubrimiento, tenencia ilícita de armas, tráfico de estupefacientes...


Cuando un hombre se encuentra atrapado entre la espada y la pared, decide hacerse frente a sí mismo y antes de acabar trinchado o aplastado aprovechará su talento para un fin que jamás hubiera justificado si su situación fuera otra. Lo que comienza como un óbice contrarreloj da un vuelco de 180º, desmembrando su persona en una dualidad demasiado dispar entre sí como para mantenerse de esa forma tanto tiempo. Una tendrá que imperar sobre la otra. Y en ese momento los verdaderos temas que quieren ser explorados afloran y fluyen con una violencia imperdonable . La culpa, la convicción, el engaño y sobre todo la decisión , la voluntad y el inamovible equilibrio del sentido de la justicia son analizados desde una perspectiva lacerante y contundente que obliga al espectador a comprometerse para que abandone su papel como testigo y se ponga el traje de víctima también. Los personajes se preocupan por sus vidas, se asustan , se lastiman, se traumatizan, se entristecen, se decepcionan, se carcomen por sus pecados, se mueren ... Son reales. Es su humanidad afligida la que nos conecta.




Bien, estamos ante la que es probablemente la serie más insólita y destacable de los últimos tiempos. Una conjugación maestra de géneros: comedia negra, cine gansteril, drama existencial... que atrapa y fascina desde su primer episodio. Sus desarrollos son a veces pausados, a veces trepidantes; el tempo narrativo va en función de la historia y no al revés. La filmación bascula entre el clasicismo (esas panorámicas del desierto) y el montaje postmoderno, ofreciendo un amplio abanico que abarca influencias desde el cine clásico al cine independiente. Secuencias que recuerdan a Scorsese, a David Lynch, a Tarantino, a Gus Van Sant... tal es su riqueza formal y conceptual. Nos deja con la boca abierta en un tour hacia la muerte repleto de malabarismos para sustentar todas las mentiras que se van apilando entre la vida en familia y la criminal.


Y disfrutamos de que sea culpable aunque su coartada moral sea cada vez más inconsistente, porque lo hizo por él. Porque le gustó.
Jamás veré otra serie como Breaking Bad. No sé si esto es una crítica objetiva, o mera idolatría.

viernes, 11 de octubre de 2013 0 comentarios

Gravity - Una odisea en el espacio.

     Llama la atención que Alfonso Cuarón  se haya decidido por escribir el guión y rodar esta película tan alejada de lo que nos tiene acostumbrados en su filmografía.

     Puede que sea por haber pasado 90 minutos en el espacio, pues sí que es cierto que visual, estética, y puede que técnicamente la película roce la perfección. Así pues cualquiera que la haya visto en el cine es casi como si la sala fuese una lanzadera que te catapultara directamente al espacio exterior sintiéndose astronauta a varios km de la tierra. El problema de esto es que parece ser que algunos han sufrido las consecuencias psicológicas de la ingravidez y debieron de sufrir también falta de oxigeno a la hora de valorar y escribir la critica, pues no cabe otra explicación.

    El guión es bastante plano. Apenas hay historia, más allá de salvar la vida en una situacion de emergencia en el espacio. Se puede argumentar que la intención del guión, de la puesta en escena y de la película no es tanto contar una historia compleja como transmitir unas sensaciones. Sensación de angustia, de inmersión en un entorno hostil.

    Y es que pretender que el cine comercial americano trate de forma poética y hasta filosófica películas con posibilidades reales para ello, como es ésta, es lo mismo que pedir milagros.

    Es, otrosí, derrengada. La derriba cualquier resuello de filosofía o coherencia. Puede decirse que esto no es cine ni es nada.


viernes, 28 de junio de 2013 0 comentarios

Crítica ''2001: Una odisea en el espacio''


Cartel 2001 209x300 2001: Una odisea del espacio, cuando Kubrick reinventó la ciencia ficción
Cartel de ’2001: Una odisea del espacio’
Y es que Kubrick dijo: ‘’Eres libre de especular como quieras acerca del significado filosófico y alegórico del filme’’.

En mi opinión, el cine de Stanley Kubrick tiene algo de hipnótico. Algo parecido a lo que le ocurre a Alfred Hitchcock. El resto de directores están siempre un peldaño por debajo de estos dos maestros. Son creadores de una sucesión de combinaciones de imágenes y sonidos que se quedan atrapados en el fondo de la consciencia humana y es difícil, por no decir imposible, expulsarlas de ese lugar.
Pero el colmo de la perfección de Kubrick (fotografía, encuadres, composición, dirección artística…) es para mí ’2001: Una odisea del espacio’. Nadie ha logrado contar una historia tan compleja de manera tan sencilla, visualmente hablando. Y digo sencilla no en sentido peyorativo, sino todo lo contrario. Solo los genios consiguen hacer cosas extraordinariamente complejas con la mayor (y aparente) sencillez del mundo.
Cuando en 1968 se estrenó ’2001′, esto del cine cambió radicalmente. Se reinventó la ciencia ficción, convirtiéndola en algo serio, interesante, digno de debate en una conversación agitada. Muchas películas que vinieron después como ‘Blade Runner’, ‘Star Wars’, ‘Alien’… simplemente no existirían si Kubrick y C. Clarke no hubiesen dado el salto evolutivo.


La particularidad de este filme le hace merecedor de un género aparte; esa forma de narrar una historia tan brillante, a través de una sucesión de imágenes acompañadas por una brillante banda sonora que adereza la formula perfecta.La forma en la que Kubrick imaginó el universo en esta película hace que podamos sentir de verdad la infinidad del universo, que asemeja un elemento más dentro de la historia, un espacio profundo, espeluznante, intrigante. Cabe mencionar que esta película ganó el Óscar a los mejores efectos visuales, así como otras cuatro nominaciones y otros premios (David de Donatello…)
En sus entrañas se cierne una de las mejores figuraciones, al menos hasta la fecha, de la dicotomía entre la vida y la muerte y su extensión en la ciencia y la creencia, que desemboca en un apabullante despliegue de imaginación e inteligencia. Sin duda, tanto la ambigüedad de ideas que suscita la parte final, como la calidad de las teorizaciones realizadas en ella, no deja hueco a la incomprensión o a la decepción, sino al temor de qué estamos dispuestos a entender y de qué manera queremos hacerlo. Es muy poco comercial, no hay diálogos prácticamente, para cada acción se tardan 5 minutos (y lo digo muy en serio) y no puedes limitarte simplemente a ver lo que sale en la pantalla y nada más; aún así, la película posee algo especial, algo mágico, sin duda contiene escenas y momentos cautivadores, sea por la espléndida banda sonora o los rebuscados y asfixiantes planos.  No es una joya del cine, es una joya de la humanidad. Es un poema visual de una belleza y una complejidad en lo que nos transmite soberbias. Es un espectro de sensaciones, una psicodelia de cine en estado puro.
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Crítica 'Annie Hall'

 La importancia del cine que ha hecho Woddy Allen, sobre todo desde que rodó Annie Hall el año 1977, llega desde ese territorio común que ocupan sus películas y la película de cada persona que se sienta a ver su cine. Con este film, Allen da un giro en su producción que le lleva desde una comedia más bufa (en la que sus personajes son una burla de sí mismos y de su entorno) a otra en la que los personajes viven la realidad que les toca sufrir y tratan de comprender. Desde la ironía, el sarcasmo, pero lejos de una comicidad en la que los personajes se dibujan con trazos ajenos.
Woody desnuda el artificio, le habla a la cámara, interpela al público. Apenas resulta una de las muchas variables narrativas de este collage sentimental: un plano fijo y las críticas a los críticos en una cola de cine; flashbacks nostálgicos donde los dobles de ayer y de hoy concuerdan en fusiones emotivas retenidas por la memoria; escenas animadas; Annie de cuerpo distanciada, transparente, casi etérea por ese deseo ya desaparecido; los dobles subtítulos de lo que se dice con respecto a lo que se piensa. Y por sobre todos estos recursos: la verborragia inspirada, ese ritmo neurótico y monocorde de un artista desatado que, no obstante, no daña a la dinámica de la narración, ni la congela ni la satura.Dentro de una linea cronológica alterada por vueltas al pasado y secuencias abruptas, Annie Hall es sorprendentemente lúcida en la organización de ese caos que se encarga de representar.



Es logrado también la llamada que Allen hace al psicoanálisis en este film. El indomable subconsciente humano también se entromete en las relaciones de pareja. Parece ser que Freud está en todas partes, desquiciando las relaciones de pareja con la compleja sexualidad de cada persona. Y es que Allen en esta película al tratar de los desastres emocionales de las relaciones de pareja también tuvo que tratar el tema de la sexualidad, con un ápice casi obsesivo pero también tratado con sutileza y humor.

En este caso el climax del film coincide con el propio desenlace de la obra, logrando así que una vez visonado se mantenga en el espectador una sensación emocionante. Woody logra concentrar en Annie Hall toda su esencia, todo lo que ha querido siempre expresar y ha expresado a lo largo de su obra cinematográfica, tanto como escritor, actor y director; todo ello está dentro de esta película.
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Crítica 'Zero Dark Thirty''


Kathryn Bigelow apuesta al realismo desde un inicio, apoyándose en una frase que siempre funciona para el espectador, “basada en hechos reales”, y reproduciendo audios reales del 11-S mientras la pantalla está en negro. Así, nos sitúa rápidamente en la temática del film y en el sufrimiento del pueblo estadounidense, para luego pasar de inmediato a los “Black Site” de la CIA, dónde se muestran las violentas técnicas de interrogación que incluyen torturas, manipulación psicológica, humillación, etc. (me hicieron recordar a ‘Rendition’ en 2007 y a la reciente ‘Safe House’). Factor común en todo el film: Bigelow se pone un poquito al margen porque, si bien cuenta la “versión yankee” de la historia, nunca deja de mostrar la barbarie y el desprecio por la vida humana de esta guerra.

 En el aspecto visual, la reproducción de atentados que realmente ocurrieron (Londres, Nueva York, etc.) los inserts de falsas grabaciones, el uso de cámara en mano, ciertos encuadres y posiciones de la cámara y la escasez de música refuerzan (no siempre) la sensación de realidad. A veces, este realismo convive con el uso de sonido desincronizado, el paso de planos generales a primeros planos sin transición y encuadres y posiciones de la cámara “extremos” que refuerzan más el aspecto de artificio. La convivencia es buena. 



A lo largo de dos horas la película cuenta todo el trabajo de información y espionaje que hay detrás de cada operación militar. Todo lo que se hace para lograr información creíble, desde la tortura al soborno, la recompensa o la mentira. En algunos momentos resulta algo farragosa por la cantidad de nombres y personajes, sin embargo la línea argumental se sigue sin problemas hasta la última media hora en la que las fuerzas de élite americanas entran en acción. Bigelow demuestra sus dotes para la acción y el suspense y te mantiene pegado a la butaca en el asalto final a la guarida de Bin Laden. 

En resumen, película interesante y minuciosa sobre la eliminación de uno de los hombres más odiados del mundo.
miércoles, 12 de junio de 2013 0 comentarios

Crítica 'Resacón en Las Vegas'

Con ‘R3sacón’ en los cines, es necesario recordar la primera parte de la saga. ‘Resacón en Las Vegas’ tiene en sus imágenes una parodia de las películas de Tarantino donde se advierte que se va a montar la gorda y las cosas se van a torcer desde el minuto uno. Mafias, drogas, colegas en acción a cámara lenta, música encastrada en el guión, negros matones, situaciones absurdas tratadas con la máxima seriedad, todo es violencia ‘tarantiniana’. Lo que menos hay, y se agradece, es juego, ruletas y demás tópicos de las películas de casinos.
En su apartado de comedia romántica borda la ironía. Un proceso exquisito de las despedidas de soltero tan recurridas y de las pelis de “boda de mi mejor amigo”. Aquí te aguantas, querida, el asunto se nos ha ido de las manos… No sabemos dónde está Doug.
Si hablamos en términos comparativos o de similitudes en la cinta de los Coen, ‘Resacón en Las Vegas’ puede presumir de ser la vuelta de tuerca más original y divertida desde ‘El gran Lebowski’Es una comedia que tiene una presentación simplona, pero en ella se esconde todo un enorme talento de ingeniosidad, donde sus particulares y divertidísimos personajes deberán recordar todo lo que han hecho durante una despedida de soltero para encontrar al novio, completamente desaparecido después del fiestón. Su premisa es sencilla, pero es creativa a más no poder, pues sus protagonistas hicieron lo inimaginable durante su velada en la ciudad del pecado. Su humor es zafio, totalmente incorregible, a la altura de sus peculiares personajes, cada uno de ellos con unos rasgos muy marcados y llenos de contrastes entre ellos. Pese a ello, su incorregible humor es totalmente apto para todos los públicos y su guión, aunque no esté nutrido de diálogos estrictamente ingeniosos, son lo suficientemente sustanciosos y agudos para que nos riamos en más de una ocasión.


La acidez y frescura de sus frases también se le puede otorgar a sus disparatadas y alocadas situaciones, muy bien planteadas y montadas. Se podría deducir que todo en el largometraje de Phillips es incorrecto y descarado, y no estaremos muy lejos de la realidad, pero lo hace con estilo y con sustancia, consiguiendo ser algo más que una simple comedia. Sus personajes y su guión consiguen que ‘Resacón en Las Vegas’ se sitúe como una de las mayores sorpresas del género cómico en los últimos años. Tiene personalidad y carisma propios, junto con un sinfín de alocados momentos completamente imborrables. Y todo ello, realizado con mimo y preocupación deseando hacer, al fin y al cabo, una buena película. Consigue sus objetivos y va más allá. Con el tiempo será todo un filme de culto, sus inolvidables personajes son una muy buena muestra de ello.
Las secuencias son dinámicas, llenas de acción e intriga y te hacen desentenderte totalmente de cualquier intento de buscar un razonamiento a lo absurdo de todo lo que pasa.
Cuando uno espera las típicas chorradas y se encuentra con un humor planificado y un guión bien conjuntado, la notas altas está bien justificadas. Y, por cierto, hay que ver los créditos.
 
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